La nueva Ruta de la Seda, Belt and Road Iniciative (BRI), es más que un proyecto de una gran ruta de transporte ferroviario que atraviesa gran parte de Europa y Asia, conectando la ciudad china de Xi'an con Alemania en apenas 16 días, un tiempo récord si lo comparamos con los 36 días que, de media, tarda un barco en llegar desde Shanghái a Alemania, que es la ruta que utiliza China actualmente. La segunda ruta, es la marítima para unir Asia, África con Europa, sumando la ruta hacia el pacifico sur, con los países de Sudamérica para su expansión comercial y geopolítica.
La iniciativa fue anunciada formalmente por el presidente Xi Jinping en septiembre de 2013 durante las visitas a Kazajistán e Indonesia. Desde entonces, la BRI ha experimentado un rápido crecimiento y se ha convertido en una de las iniciativas de infraestructura más grandes del mundo. Esta ruta o rutas, tanto terrestre como marítimas, buscan hasta 2049, concretarse, para significar el progreso de China en el primer centenario del triunfo de la Revolución encabezada por el Partido Comunista de China.
La nueva Ruta de la Seda china; Belt and Road Iniciative, traducida al español como la Franja y la Ruta, tiene tres pilares fundamentales, conocidas en inglés como las tres "T" (Transport, Telecommunications, Trade):
Transporte: La construcción de infraestructuras físicas como puertos, ferrocarriles y carreteras es esencial para conectar las diferentes regiones y facilitar el comercio.
Telecomunicaciones: Inversión en redes de comunicación, internet de alta velocidad y tecnologías de la información, para facilitar la coordinación de los proyectos, el comercio electrónico y la innovación.
Comercio (Cooperación económica): Esto abarca una amplia gama de actividades, desde la inversión en proyectos de desarrollo hasta la promoción del comercio y la creación de zonas de libre comercio, como también, la capacidad del Estado Chino de brindar prestamos para la inversión a los países que lo requieran.
Los créditos que China otorga a los países en vías de desarrollo, son un instrumento financiero clave para impulsar la cooperación económica dentro de la Franja y la Ruta. Estos créditos suelen destinarse a financiar grandes proyectos de infraestructura, tanto en Transporte, como en telecomunicaciones de manera preferente.
De esta manera, China no solo consigue una ruta más rápida hacia Europa, sino que también logra dar salida de forma mucho más eficiente a toda la producción de sus fábricas del oeste del país.
Estas fábricas son cada vez más numerosas, ya que al situarse en las regiones occidentales, que aún son más pobres que las regiones de China Oriental más desarrollada, su producción resulta ser relativamente barata con relación a las fabricas de Europa. Pero sobre todo el nivel de eficiencia de la mano de obra china es lo que brinda a los inversores decantarse por instalar la producción en China, por tanto, las fábricas son más interesantes para todos los clientes internacionales de China.
Enlaces de consulta:
https://politica-china.org/secciones/la-franja-y-la-ruta-10-anos-%e4%b8%80%e5%b8%a6%e4%b8%80%e8%b7%af
