Una aproximación sobre el ethos cognitivo del hombre, desde su logos ontológico, en la relación con todo lo que no es hombre
1.- Introducción
El presente ensayo tiene como propósito indagar sobre el ethos cognitivo del hombre, desde su logos ontológico, en la relación con todo lo que no es hombre.
Si bien el titulo del presente documento, es muy pretencioso. El motivo es porque muy pocos autores bolivianos y quizás ningún autor cruceño, ha pensado detenerse a indagar sobre este tema.
Por otro lado, escribo este documento, situándome en mi contexto como persona hombre heterosexual, que vive en Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, y que es parte de una sociedad patriarcal machista, dentro del contexto boliviano y mundial, con privilegios de género, que en su intento de des-colonizarse y afrontar el machismo, decide militar en movimientos feministas. Este hecho evidencia que, de alguna manera sea consciente del machismo y de los estereotipos impostados en la construcción social del Ser hombre, pero no me exime de Ser machista. Por tanto, me considero, un potencial traidor al patriarcado.
Para empezar a entrar en materia, vamos a describir las motivaciones básicas del presente ensayo.
En 2019 se ha generado un fenómeno en Santa Cruz que ha golpeado la democracia boliviana, como un hecho sin precedentes en el presente siglo XXI, hasta nuestros días.
Los hechos ocurridos en el departamento de Santa Cruz y la arremetida contra derechos humanos, amparándose en valores religiosos para cometer a nombre de Dios, todo acto fuera de la Constitución Política del Estado, que repercutieron en el ámbito político.
El fenómeno político y sus actores del propio campo, son justamente fenoménicos de una sociedad mercantilizada, consumista y modernizada, bajo el eje discursivo del Comité Pro Santa Cruz y la violencia que ejerce la Unión Juvenil Cruceñista, a raíz de materializar el discurso que desde sus raíces no es democrático y mas bien obedece a intereses económicos, de grupos y logias, todos ellos contenidos dentro de la estructura del Comité Pro Santa Cruz.
Esta lógica mercantilista y depredadora de la oligarquía cruceña se ha ido modernizando y complejizando a través de los últimos 60 años, construyendo discursos en pro de dicha clase oligarca.
Es justamente, donde queremos indagar, ir a la raíz del pensamiento discursivo de quienes monopolizan el pensamiento político e instrumentalizan símbolos populares, para ejercer dominación, legitimando demandas que la sociedad apoya, secuestrada por su dependencia económica y política, en la localidad departamental y de la ciudad; Santa Cruz de la Sierra.
Hoy vemos una ciudad olvidada y un departamento sin proyección, sin lineas estratégicas. Si bien el motivo del ensayo se aleja del contexto político, es justamente el fenómeno de este contexto, el que se va desgranar, para buscar indicios, sospechas del génesis y luego retornar al mismo, con categorías que nos esclarezcan dichos fenómenos.
Los feminicidios, la violencia que se ve en las calles, el mal olor de las calles y avenidas, las denuncias de violencia intrafamiliar, la violencia simbólica y física que se viven en movilizaciones encabezadas por el Comité Pro Santa Cruz, la cosificación de la imagen femenina en todos los campos. La idea del citadino, sintiéndose superior ante el campesino, la misma lógica subyace en las clases sociales del área metropolitana, inferiorizando al más empobrecido.
Todos estos aspectos, son insumos fenoménicos, que ayudarán a abordar el tema de la subjetivación del machismo moderno en la sociedad cruceña, para indagar en las causas, en su radicalidad ontológica en cierto casos.
En la sociedad cruceña y boliviana, como del resto del mundo civilizado, se ha naturalizado ciertos aspectos que creemos que son parte del comportamiento genérico de los hombres, como sujetos dominadores, como sujetos proveedores y como sujetos históricos del devenir y del metarrelato civilizatorio moderno, como también, los sujetos llamados a plasmar cualquier desiderátum, como civilización.
Para entrar en este laberinto que ha construido la modernidad, para consolidar el sistema patriarcal, machista, capitalista, dentro del contexto del ser hombre, como el llamado, como especie, a dominar a todas las demás, que habitan el planeta.
Este mandato secularizado del patriarcado, va esconder bajo la ciencia, el desarrollo y el sistema mundo, un manto fetichizado, desconectado de la naturaleza. Estamos enunciando, al sujeto dominador.
2.- Antecedentes
En el mes de marzo se conmemora el día internacional de la mujer. En ese contexto, el día ocho se escucha en medios de comunicación y en conversaciones de pasillo, el comentario entre los hombres; “no hay que comprenderlas, solamente amarlas”
Esta frase como muchas otras, encierra toda la carga histórica del pensamiento patriarcal moderno.
En la frase ya podemos intuir que la mujer no es un ser comprensible, no es un ser racional, pero a pesar de no serlo, la resignación es brindar amor, para que se sienta parte de un ser racional.
Esta intuición nos va llevar a una pregunta concreta: ¿Por qué los hombres subjetivamos superioridad sobre las demás personas o seres, que no son hombres?
Para responder esta pregunta es necesario saber cómo llegamos a subjetivarnos, nosotros los hombres como género. Para esto, voy a parafrasear al doctor Juan José Bautista; ¿por qué estamos pensando, lo que estamos pensando?
Kate Millett 1 va visibilizar dos principios de dominio que el patriarcado moderno va resaltar: El dominio del macho sobre la hembra y dominio del varón adulto sobre el joven. Vamos a tomar como referencia este concepto abstracto de Millet como punta del ovillo, para ir desgranando lo que vamos subjetivando para nosotros mismos, los hombres.
Este pensamiento lo tendremos presente desde la mirada del pensamiento griego, con Platón y Aristóteles que encontraban a la mujer, como un ser inferior. Aún más inferior serán los esclavos que no tienen voluntad.
Por tanto la mujer es un ser inacabado, un ser inmaduro, un ser sumiso. Mientras que el hombre joven, es un ser incompleto, pero en la edad adulta será un ser completo y pleno de voluntad 2.
Este pensamiento lo veremos en Platón y especialmente en Aristóteles 3
Esto ya nos da un pantallazo para corroborar que desde nuestra subjetividad de hombres, las mujeres no son seres racionales, sino que son seres inferiores que debemos dominar y “domesticar” para que cumpla su rol de mujer y madre. Dándoles amor, es como vamos a realizarlas, las vamos a completar y las vamos a hacer parte de nuestro SER.
Este pensamiento subjetivado en nosotros los hombres, es que desde ya, nos predispone para fetichizar la relación no solo con la mujer, sino con todo lo que no es el ser; hombre.
Siguiendo el marco categorial de Marx, pareciera que la determinación; hombre, fuese un concepto abstracto, que trasciende todos los campos y por tanto, existe un dominio natural en su existencia.
Para desarrollar de una mejor manera, esta construcción subjetiva que el hombre va dibujando en el ethos, a través del logos ontológico, con el pensamiento griego. Hay que adentrarse en los sueños y los deseos de dicho sujeto.
Una vez tomamos conciencia del hombre dominador, hay que detenernos en una determinación fundamental, ya que no es cualquier hombre. Es el hombre blanco occidental europeo el gran sujeto histórico.
Dicha afirmación, nos lleva a transitar por el conocimiento humano, a través de la historia para entender y comprender el pensamiento moderno del europeo, el colonialismo del boliviano, ergo, la subjetivación del machismo cruceño.
Como todas, todes, todos sabemos, la historia universal que aprendemos en el colegio, se divide en etapas; edad antigua, edad media, edad moderna, edad contemporánea.
En estas etapas de la historia, tenemos una zona geográfica en común; Europa. Por tanto pareciera que todo lo sucedido en el mundo, tiene su centro en Europa, de paso, también pareciera, que todo pensamiento mundial es irradiado desde esa zona del mundo. Esta centralidad es también epistemológica.
La sociedad boliviana y en especial la clase económica oligarca en Santa Cruz, sufre de una dependencia eurocéntrica, la cual se denomina colonialismo. Es decir, que la clase dominante cruceña, creyéndose tener descendencia europea, se autocontempla como un ser moderno, desarrollado, civilizado y cristiano, negando toda raíz de idioma, costumbre y creencia emanadas de las civilizaciones en Abya Yala, pero, esta clase dominante, es plenamente consciente que no es europea.
3.- Desarrollo del pensamiento masculino como ser superior
Se ha construido un metarrelato, de la historia del mundo, sobre la figura masculina y su naturalización de superioridad, respecto a todas las especies del planeta, incluso, dentro de su misma especie, incluyendo a la otra, es decir al mundo femenino.
Nótese, que el metarrelato ya tiene un sujeto histórico que se autodetermina como tal; el hombre. Incluso el término; ser humano, ya está impostado, porque también se entiende en un lenguaje masculino, pero se utiliza para subsumir a las diferencias dentro de la misma especie, es decir; en el término subyace el ser ella, elle, y toda la diversidad contenida en la especie humana.
El sujeto histórico es el “hombre racional” y por, sobre todo, fuerte. Bajo este aspecto, de hombre fuerte; subyace la violencia que el metarrelato muestra como un acto racional (por la razón o la fuerza).
La violencia ejercida contra otra, otre, otro que conlleva a su sometimiento, es denominada opresión. En ese sentido, cuando hablamos de un sistema machista y patriarcal, nos estamos refiriendo a un sistema de dominación.
3.1 La construcción del ser, la naturaleza y el alma
Desde Parménides con su famosa frase, ser o no ser. En otras palabras; lo que es, el Ser, puede pensarse; lo que no es, el No-ser, no puede pensarse. Desde este punto de vista es como la filosofía griega va a comenzar a fetichizar su momento de lucidez para afirmarse como ser. Con Parménides podemos ver como los civilizados, a los habitantes libres de las polis griegas y los que no eran griegos libres, eran esclavos o bárbaros, como los frigios, los lidios, los carios, los escitas, los tracios, los cirenaicos.
En este entendido, el ser humano es parte de la naturaleza, pero la naturaleza no es Ser de voluntad. Es decir, que el hombre blanco griego es el SER, y el No Ser, es todo aquello que es dominado por su voluntad.
Tanto Platón, como Aristóteles, inferiorizaban a las mujeres y la clasificaban como parte de la naturaleza, como seres inacabados, inmaduros, faltos de la sustancia vital, de la cual el hombre es poseedor y más bien, la mujer es la depositaria de esa sustancia vital (semen). Por eso las mujeres carecen de virilidad; de la virtud de la voluntad.
Por tanto, el sujeto pensante y con voluntad, es el hombre, el ser. Todo aquello que el hombre domine es parte de la naturaleza, el no ser. Dicho de otra manera, la naturaleza es objeto.
El conocimiento griego también va ir construyendo sus propios mitos; lo que hoy conocemos como mitología griega, que nos muestra a dioses dominadores que hacen su voluntad, a través de la interactuación con los seres humanos griegos. El patriarca de estos dioses, es Zeus. Los dioses griegos viven en el monte Olimpo, se manifiestan en favor o en contra de alguna facción, de acuerdo a la adoración, a la plegaria, a la petición, reconociendo así. la superioridad de saberse dioses dominadores.
Esta característica dominadora del mito griego va ser importante para realizar una comparación con otro mito. Por ahora vamos a pasar olímpicamente, a retomar nuestro repaso histórico de la construcción del conocimiento humano, bueno, del hombre.
Esta misma concepción del griego, se verá en el imperio romano, que dicho de paso, no se puede concebir Roma sin sus raíces; Cleopatra y Egipto. No nos detendremos a explicar esta acotación , pero sin duda va despertar curiosidad en quien lea estas líneas.
Los que han estudiado derecho para ejercer la profesión de la abogacía, sabrán que el derecho romano, es parte importante en la malla curricular y las leyes modernas. Donde, no solo se va a nombrar al hombre como “Pater familias”, sino que se va sentar las bases para formalizar la legalidad de la superioridad del hombre frente a la mujer, las hijas, los hijos, esclavas y esclavos. Por tanto la superioridad del hombre, ahora va ser legal.
La edad media, que se dice empieza con la caída del imperio romano. Pero antes de su caída, el imperio romano, adoptó al cristianismo, como religión, unificando toda la fe del imperio, en un solo Dios.
Como todos sabemos el cristianismo tiene raíces semitas, a través del pueblo hebreo y posteriormente el pueblo judío, incluyendo las diásporas.
El cristianismo tiene en su raíces, la creencia de un Dios salvador, de un Dios liberador, tal como el pueblo hebreo y judío lo comparten.
Cuando el cristianismo se convierte en religión oficial del imperio romano, trasciende a pesar de la caída y disolución de dicho imperio, se va alimentar del logos griego, o mejor dicho, será el logos griego el que alimentará la razón cristiana.
Este hecho, lo podemos constatar en las corrientes filosóficas, dentro del cristianismo, como la patrística; con su mayor representante que es San Agustín y la escolástica, con Santo Tomas de Aquino.
Ambos autores cristianos, fundamentan su posición basándose en los principales pensadores griegos, como Platón y Aristóteles.
Si bien, no vamos a detenernos en explorar el desarrollo filosófico de la patrística y la escolástica, pero, vamos a detenernos en la obra; Suma theológica, de Santo Tomás de Aquino, sobre el hombre y el alma 4. Otro aspecto es la simbología usada por el cristianismo, basada en la escritura griega.
Por tanto, el cristianismo, se fundamenta y configura en el ethos europeo, ya que el ser, tiene alma y el no ser, no tiene alma. Este fundamento filosófico en el cristianismo, va cimentar una base del racismo moderno, que configura un ser superior-opresor, que inferioriza y cosifica.
Esta época pre-capitalista en Europa va mostrarnos como las mujeres van a ir perdiendo derechos y acceso a la tenencia de la tierra, sus propios cuerpos y sus vidas, por el genocidio perpetrado por la religión en la cacería de brujas perpetrado en el Santa Inquisición, en Europa (1184 - 1453). Este recorrido histórico lo podemos rescatar a través de Silvia Federici, en su obra; Calibán y la bruja (2013)
En términos geopolíticos veremos a una Europa periférica, alejada del centro del mundo, ya que hasta esos momentos jamás pudo saberse como tal, menos ser centro del mundo.
Pero la Europa periférica, machista y esclavista, va descubrir en 1492 el Atlántico y por tanto logrará conectarse con un continente, sin ningún tipo de mediación; Abya Yala.
Aquí va empezar nuestra exposición des-colonial.
Para esa época la Europa feudal, buscaba tener acceso al centro del mundo, es decir, a la ruta de la seda. Buscaban tener acceso a territorios de la India y China, como centro del mundo. Pero la civilización musulmana impedía que este acceso por mar mediterráneo. Este choque no solo es comercial entre musulmanes y europeos, también será religioso. En esos tiempos el mundo europeo, cristianizado, establecía para sí, que ser parte de una religión era importante porque todo creyente, tenia alma. Es decir, que el musulmán puede profesar otra religión o Dios, pero tiene alma. Por tanto todo ser civilizado tiene alma.
Esta subjetivación se va ver objetivada como parte del mundo civilizado cuando los españoles lleguen a Abya Yala y comprueben que los habitantes del continente no profesaban una religión, menos una religión monoteísta. Por tanto para los españoles y el resto de Europa, estos seres no eran hombres civilizados, ya que no tenían alma.
Esta afirmación la podemos corroborar en la controversia de Valladolid, en la cual Güines de Sepúlveda y De la Casas van a discutir sobre el alma de los “indios” Esta controversia visibiliza que los habitantes de Abya Yala eran considerados inicialmente como seres sin alma y por tanto parte de la naturaleza, vistos como objeto irracional a ser dominado.
Con esta teorización se fundamenta el “yo conquisto, luego existo” que va anteceder al “Cogito ergo sum”; “Yo pienso, luego existo”, de René Descartes
Vamos a desarrollar este tema. Sabiendo que desde un inicio los habitantes humanos de Abya Yala, eran vistos como seres sin alma por los europeos, se da inicio a una lógica de sujeto superior-objeto inferior. Cosa novedosa en el mundo. Ya que es ahí donde se fundamenta el racismo. por que el europeo, al saberse superior ante un “ser” que no tiene alma y por tanto inferior, se justifica que, cualquier acto de violencia es para que dichos seres se civilicen, dejen ese estado salvaje y se “desarrollen”.
A nombre de civilización se esclavizó a pueblos, a nombre de una sola religión se violentó apachetas, lugares sagrados, a nombre de desarrollo se golpeó y mató a personas que se resistían ser humilladas, obligadas ha aprender otras lenguas, ha trabajar en condiciones infrahumanas, a nombre de civilización se violó y se mató, para “mejorar la raza”
Estos hechos son los que han posibilitado que el europeo, a través de la violencia y el racismo, hayan afianzado las dos principales fuentes del sistema capitalista; el trabajo humano y la naturaleza. Sin estas fuentes, que se derivan del “Yo conquisto, luego existo” 5, el cual, Ramón Grosfoguel no solo se detiene en explicar este momento epistémico, entorno al racismo, sino también al sexismo, que se encubre. Sin la conquista y la invasión violenta a Abya Yala, hubiera sido muy difícil que las condiciones materiales garanticen el “Yo pienso, luego existo” en Europa.
Es por eso que decimos que la modernidad es racista. Porque construyó un metarrelato de desarrollo, destruyendo, negando la humanidad en quien no es europeo y no tiene religión.
Este modelo de pensamiento “civilizatorio” lo vemos hasta nuestro días, cuando en Santa Cruz - Bolivia, se justifica cualquier acto irracional, a través de la religión. Cuando vemos a un comité Pro Santa Cruz, amparándose en la biblia y la fé cristiana, para apoyar una interrupción al orden constitucional democrático en Bolivia. Cuando se realiza un paro con bloqueo de calles, el cual finaliza con una gran concentración a los pies del Cristo, en el segundo anillo.
Se instrumentaliza la religión para sentirse superiores, porque tienen alma, frente al mundo indígena-originario que no tienen una religión bajo los cánones europeos.
Por eso es que al día de hoy a los niños se los bautiza, especialmente a los niños recién nacidos que no logran seguir con vida por muchos motivos que no vamos a tratar en este documento. Este bautizo es para que tengan alma y puedan ser recibidos en el cielo, como hijos de Dios.
En este preciso instante es cuando vamos a recurrir al feminismo comunitario, pero no para tocar el entronque o re configuración patriarcal, que no es el motivo de este documento. Sino que el feminismo comunitario, va hacer una diferencia importante entre el patriarcado moderno y el patriarcado ancestral. En esta diferencia acontece algo que el hombre de Abya Yala, no había vivido en sus propias carnes, por otro hombre, hasta 1492.
Es justamente lo que vendrá a mostrarle el hombre europeo. La relación de sujeto - objeto al que va ser sometido el propio hombre, no europeo. Es decir que el europeo sabiéndose más desarrollado, ergo, sabiéndose superior, va tratar al hombre de Abya Yala como una cosa, como un elemento, parte de la naturaleza, SIN alma. Las mujeres si ya sufrían del patriarcado ancestral, con el patriarcado moderno serán tratadas como objetos. La violencia va ser la carta de presentación del hombre desarrollado, del hombre superior, justificando su accionar, al subvertir la violencia como modo de disciplina para lograr el desarrollo y evolución de los seres inferiorizados y racializados, por la mirada europea española.
Este accionar lo podemos ver en las instituciones castrenses, como método de disciplina. Para que el conscripto “se haga hombre”, siendo humillado y maltratado. Hasta el punto que estos conscriptos, al licenciarse del servicio militar, defienden, valoran y naturalizan con buenos términos, que su sufrimiento y humillación es parte de la vida de un “hombre”
La frase; “si te pego, es por tu bien” es desde la época colonial. Para civilizar, disciplinar y desarrollar obediencia de un ser inacabado, irracional, inmaduro, como es el niño, el joven, la niña y la joven mujer.
El pensamiento colonial reproduce la subversión de la violencia, como un hecho salvador, liberador, como símbolo de desarrollo humano.
Por tanto, el europeo provisto de alma, se autocontempla como ser superior y liberador del atraso del salvaje, del no-civilizado, del bárbaro, como lo es el habitante de Abya Yala, en toda la época colonial y que necesita ser civilizado por la razón o la fuerza. Dejando su inferioridad, para desarrollarse como un ser con alma.
3.2 La interseccionalidad en la exterioridad
Para entender de mejor manera esta posición racista, vamos a acudir a la categoría más importante que propone Enrique Dussel, siendo esta la categoría; exterioridad 6. Es posible que el lector proponga la categoría; otredad, de Emmanuel Levinas, que sin duda pudiera ser válida en una relación sujeto-sujeto.
Lo que se intenta exponer con la categoría; la exterioridad, es la relación sujeto-objeto. Entre el sujeto dominador, en este caso el hombre occidental, con relación a cualquier ser humano o persona, que no se determine como hombre, que, al reclamar su dignidad humana, emerge para exigir ese derecho y desde ese segundo momento emancipatorio, la relación se convierte en sujeto-sujeto. Lo cual va visibilizar, la violencia del sujeto dominador; lo que llamamos opresión.
La categoría de exterioridad nos ayuda bastante para distinguir que el racismo eurocéntrico, pareciera que tuviera su génesis en la distinción del color de piel, donde mientras más blanca, es superior y mientras más pigmentada sea la piel, es inferior.
Pero, la exterioridad va visibilizar, que no es por la pigmentación de la piel de la humanidad. Es por una concepción del ser y no ser, del ser superior, ante el inferiorizado.
En ese sentido, también es necesario acudir a la interseccionalidad, donde este marco teórico nos va ayudar a matizar las relaciones en la propia exterioridad.
Para graficar de lo que se expone, en este acápite, podemos decir que en la colonia no era lo mismo ser criollo, mestizo, indígena, mulato, o africano esclavo.
Por ejemplo, el indígena que desde 1551, por la controversia de Valladolid, tiene alma pero necesita ser evangelizado en la cristiandad, para que el alma habite en ese cuerpo indígena, no va ser tratado de la misma manera que un africano. Ya es que este último no tiene alma, por que es el esclavo, un ser sin voluntad.
Con estas dos categorías abordaremos la ilustración, donde toda la carga dominadora se vaciará, esta vez en la mujer europea.
3.3 La Ilustración como la síntesis del hombre opresor
La ilustración a garantizado que la legalización de la propiedad privada, se consolide.
A partir de 1978, en la llamada revolución francesa, se instaura de manera legal, el capitalismo, como sistema económico mundial.
La manera de como se ha llegado a a ese punto es lo que vamos a explicar de manera sucinta a continuación:
El argumento que Locke esgrime para que la propiedad privada se establezca como moderno, es cuando compara a la sociedad primitiva, donde la comunidad no tiene sentido de propiedad, pero conforme los hombres libres van construyendo sus propias herramientas y sus propios espacios para habitar, genera un aspecto evolutivo en la sociedad. A esto Locke va llamar; el paso de lo natural, a lo civil 7.
En otras palabras, en un mundo civilizado la propiedad privada acontece, y el contrato social lo garantiza. Pero no solo eso, sino que todo lo privado también le pertenece, ya que desde el código romano vemos el concepto de patriarcado que Millett desarrolla.
Esto genera que la mujer no sea sujeto de derecho, ya que no es poseedora, ni tiene derecho a serlo. Ergo, es comparada como una hija, frente al marido, y como sabemos un hijo o un joven, es un ser inacabado, irracional e inmaduro, privado de ser sujeto en el campo público.
Acotar que si bien el hombre joven, es un ser sujeto en potencia. La mujer no lo será nunca. Porque por naturaleza el hombre está nominado a dominar la naturaleza. En ese metarrelato, la mujer sigue siendo parte de la naturaleza, parte de los seres inferiores que el hombre tiene que dominar.
En ese sentido es que la propiedad privada es propiedad el hombre, que acumula ganancia económica y luego, de acuerdo a la explotación del trabajo propio, o de otros hombres que no tienen propiedad alguna, dominando de la naturaleza.
Tanto el hombre, que no tiene propiedad privada, las mujeres que no pueden acceder a la propiedad, no son ciudadanos y menos ciudadanas. Hasta lo privado está negado por la heteronorma, a emitir algún cuestionamiento político.
Es así que la familia se convierte en una institución, que será la que regule la interacción social.
Esos micropoderes que ostenta el mundo masculino, se van a ver reflejados en la esfera social publica, con los macro poderes de la vida política.
Para Rousseau, la mujer será un peligro latente en la sociedad, ya que buscará en cada momento ser subversiva al orden establecido. Será un peligro al sistema patriarcal ilustrado y moderno.
Convenientemente Rousseau ensalzará a la mujer en su rol de madre, pero es solo un discurso que instrumentaliza a subyugar, a la mujer en el ámbito privado, para llenar de preocupaciones, por el bienestar del sujeto en potencia, que es el hijo.
La revolución francesa de Igualdad no tuvo nada. Es más, las mujeres que se atrevieron a denunciar y vindicar los derechos de las mujeres, fueron sentenciadas a la guillotina, asesinadas.
Por lo tanto, la modernidad en su estado puro, muestra su violencia para escarmentar a quien se atreve a visibilizar la irracionalidad de su discurso.
3.4 La violencia estructural
Como ya hemos visto a través del pensamiento eurocéntrico y los hechos que nos brinda la “historia universal”. La violencia, la dominación y la opresión, han estado presentes, justificadas por un razonamiento patriarcal, que en su discurso subvierte a la victima como autora de su propia opresión. Mostrando al agresor, al dominador, como liberador del subdesarrollo de la victima
Si bien la vida en nuestra madre tierra, es violenta, ya que en su ecosistema existen seres depredadores y seres depredados, esta violencia acontece bajo la condición de garantizar la vida de cada especie.
Sin embargo, hay una característica que nos diferencia de todas las especies hoy en día, que no es la racionalidad. Ninguna especie se auto-aniquila, se auto-explota, como lo hace la especie humana.
La dominación es la principal herramienta y primer pilar, que la modernidad va desarrollar a través de la naturalización de la violencia del sujeto hombre-blanco, para dominar la naturaleza. Cuando decimos naturaleza, también nos referimos a hombres indígenas, a las mujeres indígenas y europeas.
Tener en cuenta este metarrelato, nos va mostrar la consolidación de un ser opresor-colono y el oprimido-colonizado. Desde el punto de vista del opresor, sabiéndose superior, ante el oprimido. Este ser inacabado, tiene que obedecer y soportar cualquier humillación para desarrollarse, asumiendo la cultura y conocimiento del opresor, negándose a sí mismo. Por tanto, la opresión no solo es física, sino cognitiva, psicológica, es estructural.
Con todos estos insumos a grandes rasgos, podemos señalar que el hombre heteronormado es el fruto de la modernidad, en la actualidad. Por tanto tenemos un hombre racista, misógino, que va recurrir a la violencia para afirmarse y saberse hombre moderno, dominador, patriarcal-machista y superior.
Johan Galtung nos explica a través de un articulo 8, que dentro de la tipología de violencia que expone, existe la violencia directa, la violencia cultural y la violencia estructural.
La violencia estructural es la tipología que nos ayudará en el abordaje, a otro autor muy conocido, como lo es Frantz Fanon.
Para abordar esta violencia estructurada, Frantz Fanon nos va mostrar que el colonizado es definido por el sujeto dominador europeo, como una sociedad sin valores; “El indígena es declarado impermeable a la ética; ausencia de valores, pero también negación de los valores. Es, nos atrevemos a decirlo, el enemigo de los valores. En este sentido, es el mal absoluto. Elemento corrosivo, destructor de todo lo que está cerca, elemento deformador, capaz de desfigurar todo lo que se refiere a la estética o la moral, depositario de fuerzas maléficas, instrumento inconsciente e irrecuperable de fuerzas ciegas”. (Fanon, 1961, p.3)
Desde la exterioridad se va detectar el discurso antagónico que ejerce el sujeto dominador, sabiéndose superior, con alma y por tanto con valores.
Es por esto que la elite cruceña va subsumir todos estos aspectos para pretender una autonomía con una posición alejada del mundo indígena. Donde solo los usa como un elemento decorativo, para justificar su sentido de pertenencia en estas tierras. Pero sus sueños y sus anhelos permanecen en el hemisferio norte, y en todo su colonialismo van a despreciar a la clase media y clase baja, como el propio sistema se encarga de crear clases para configurar la jerarquía, superior, inferior, que además las condiciones materiales así lo establecen.
Por otro lado, la propia zona urbana dibuja una estética moderna, estableciendo espacios donde la persona oprimida, por el sistema económico se siente desencajada, incómoda, ajena a su entrono habitual, además de juzgada y despreciada, por quienes han establecido esos espacios por y para la elite cruceña. En especial la zona norte de la ciudad, donde se concentra la clase adinerada.
Es oportuno nombrar a la zona del Plan 3000, subjetivada como un lugar peligroso, grotesco, violento, donde hasta lo estético está ausente, carente de valores cristianos. Una zona donde los olvidados de la ciudad habitan, alejados de la modernidad urbana. Donde esta subjetivación, incluye a que el mismo gobierno municipal los desprecie, visibilizando el patriarcado estatal, en su rostro más vomitivo e indolente.
Esta violencia estructural dicha por Fanon también se traslada a espacios públicos de la ciudad. Donde el municipio incluso descuida. Por lo que es violentado por el mundo masculino, si van por el centro de la ciudad notarán calles con olores de fluidos corporales, ya sea de orina o de heces fecales, que indudablemente son desechos masculinos. Lo público, es despreciado y denostado. Mientras que los espacios privados, son cuidados y pulcros.
Esta estética es el fenómeno de la subjetivación del cruceño, donde la propiedad privada es la representación del ser cruceño. Usar el termino masculino siempre que nos referimos al ser cruceño, es intencional, ya que es una elite económica patriarcal y machista. Un dato revelador, es que no existe una sola mujer desde la fundación del Comité Pro Santa Cruz, que haya sido elegida presidente. Todos son hombres heteronormados, demostrando su masculinidad y gallardía. Como recuerdan a Ñuflo de Chávez, Ignacio Warnes, entre otros.
Es jocoso ver como se atoran de incomodidad, los pertenecientes o personajes cercanos a la elite cruceña, cuando se nombra a personas que se han enfrentado a esa elite masculina, como Mario “higado”, Ninon Vidangos, que son y fueron parte importante, para la realización de marcha del orgullo gay, que se celebra cada año y la sociedad se da cita, para observar su paso por las principales calles de centro cruceño. Es esa exterioridad que increpa al sujeto dominador y opresor, para exigir sus derechos de existencia.
Lo que se puede observar, en esta elite cruceña es su peculiar afirmación en la religión cristiana, para definirse como el ser cruceño. El actual gobernador del departamento, en 2019 llevó inclusive la Biblia como instrumento simbólico de su demanda, a la sede de gobierno.
3.5 Dios hecho hombre
Hinkelammert va a explicar los siguiente:
La conquista universal de parte de este imperio de la cristiandad es conquista de la tierra, porque toda la tierra es de Dios y el imperio su herramienta. Pero sigue siendo conquista en nombre de la cristianización y para convertir al cristianismo. Por supuesto, prefieren conquistar para Dios, aquellas tierras donde hay más riqueza que robar(…) Ocurre con la conquista cristiana lo que hoy ocurre con las conquistas que hace EEUU. Lleva la libertad y la conquista para eso. Claro, preferentemente lleva la libertad a países con petróleo. (Hinkelammert, 2008, p. 27)
Es aquí cuando vamos hablar de dos mitos, el griego y el semita. El mito griego, como ya sabemos esta fundamentado en la dominación de los dioses, mientras que en la tradición judía, el mito de Dios, es de liberación. Cuando dios se hace hombre en el mito griego, sabiendo que el cristianismo se fundamenta filosóficamente del logos griego, se convierte en un hombre dominador. Mientras que bajo la tradición judía, el mito de Dios hecho hombre, se convierte en un hombre salvador y liberador.
Cuando el entonces presidente del Comité Pro Santa Cruz lleva el rosario y la Biblia a la sede de gobierno, y luego la ex presidenta Añez presenta la Biblia, están usando a Dios hecho hombre, como ser dominador. Tal cual EEUU. conquista pueblos libres para robar sus riquezas.
Los casos de corrupción de la administración de Añez son una clara muestra de la semejanza con la que actúan. El fenómeno asiste a mostrarnos la causa de su radicalidad.
Cuando el Comité Pro Santa Cruz llama a la movilización, utiliza la cruz para legitimar su accionar, incluso recuren a la violencia, ya que se hallan dioses convertidos en hombres, para dominar.
Para aproximarnos a los sueños de la elite cruceña y la subjetivación que provoca en el resto de la sociedad, vamos a invocar a un filosofo boliviano, el doctor Juan José Bautista, que nos va retratar al sujeto opresor: “por que quien produce relaciones de opresión tiene que empezar siendo oprimido. Nadie que es libre aspira a oprimir o dominar...El opresor, da opresión porque encarna a la opresión, por eso es lo que es”.(Bautista, 2005, p.13)
Esta reflexión nos da argumentos y razones de la subjetividad que la racionalidad moderna, a construido en el imaginario colectivo del hombre habitante de Abya Yala.
Esta lógica la podemos visibilizar en la historia, cuando cayó el dominio español, pero se instaura la república, con las herramientas del opresor y con la subjetividad que impostó como sujeto moderno.
El termino colonialismo está tan presente en nuestras sociedades, ya que el descendiente de europeo sabe que no es europeo, pero ansía ser parte de ese mundo. Por tanto reniega de su realidad y busca aislarse, construyendo espacios y entornos sociales que nieguen toda la cultura local, para suplirla, impostando costumbres.
4.- Interpretaciones finales
El hombre para naturalizar la violencia fetichiza su relación con el género femenino, ya que renuncia a su cuna, y a la teta de la madre, que le garantizó la vida. Subjetiva que ser niño es ser inferior, por tanto, el acto de madurar es tener la capacidad de tomar, poseer lo que sus posibilidades y condiciones le permitan, para afirmarse como sujeto.
Los hombres colonizados somos violentos porque reproducimos la violencia del opresor. Esto lo hacemos para sabernos sujetos, pero tenemos que ser reconocidos. Por tanto, la violencia se cuenta, se naturaliza y se contempla como un acto natural, como un ser que está creado para oprimir a todo, incluso a sus pares hombres.
Hemos visto como a través de la historia el conocimiento del hombre ha ido construyendo marcos categoriales y epistemológicos que justifican la irracionalidad de la violencia, inclusive apelando a los mitos, para subvertir la violencia impostando un eje discursivo liberador. Solo cuando la exterioridad se manifiesta, se revela como sujeto, es cuando aquel discurso de visibiliza como opresor.
El cristianismo desde el logos griego a construido un ethos, donde el hombre se consolida como el patriarca, el sujeto, el dios hecho hombre para justificar la violencia irracional y dominadora, que oprime en todos los campos y a toda la diversidad de género, en la especie humana.
El principal componente civilizatorio es el campo religioso como medida de lo que es civilizado o no. En Bolivia, la administración gubernamental, en 2020, estuvo plagada de resabios religiosos que oprimen la libertad de cualquier pensar racional, cohesionan a sus creyentes anulando toda razón material y vivencial, imposibilitando y estigmatizando cualquier debate en torno a temas como el aborto, por poner un ejemplo.
Hay un ejemplo que es muy recurrente en las mujeres, diversidades sexuales y hombres que no profesan la religión cristiana, pero tampoco otra religión. En ciertos contextos los creyentes interpelan, oprimiendo a la persona no creyente, con las siguientes preguntas: ¿Como no vas a creer en dios? ¿Qué les vas a enseñar a tus hijos? estas preguntas ya dan cuenta, del que las enuncia, que la religión y la moral cristiana, como único horizonte ético dentro del modelo civilizatorio actual, moderno-capitalista-heteronormativo-machista-patriarcal.
El hombre ha subjetivado para si mismo Ser el dueño y señor de este mundo. Por eso no teme ensuciar la ciudad, no teme cosificar a la mujer, no teme disciplinar por medio de la violencia a su par hombre, en las instituciones castrenses y policiales.
No teme violentar a un gay, a una lesbiana, a cualquier persona LGBTIQ+, para disciplinarla, con la razón de que es por su bien. Impostando un rol, de agente liberador.
Los hombres en esta latitud del mundo tenemos una deuda con nuestro pasado, con nuestras raíces ancestrales, con nuestros abuelos oprimidos por la superioridad dominadora de otro hombre.
Ante este pasado Walter Benjamin en la novena tesis de su obra; Tesis sobre el concepto de historia, nos revela lo siguiente:
Hay
un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus. Se ve en él un ángel,
al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava la
mirada. Tiene los ojos desorbitados, la boca abierta y las alas
tendidas. El ángel de la historia debe tener ese aspecto. Su rostro
está vuelto hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como
una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que
arroja a sus pies ruina sobre ruina, amontonándolas sin cesar. El
ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo
destruido. Pero un huracán sopla desde el paraíso y se arremolina
en sus alas, y es tan fuerte que el ángel ya no puede plegarlas.
Este huracán lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual
vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas crece ante él
hasta el cielo. Este huracán es lo que nosotros llamamos progreso
(Benjamin, 2008, p.11)
Necesitamos redimir nuestro pasado en este presente, para que recomponer lo destruido. Por tanto, redimir la lucha de nuestrxs antepasadxs en este presente, es recomponer lo destruido, es dar continuidad a lo que ellos, en su momento murieron luchando, para construir un mundo civilizatorio distinto al actual.
De que serviría su lucha, si no la hacemos nuestra, mientras el huracán que llamamos progreso, nos arrastra hacia el futuro.
1Millett, K. 1995 (1969). Política sexual. Madrid: Cátedra
2El hombre, salvo algunas excepciones contrarias a la naturaleza, es el llamado a mandar más bien que la mujer, así como el ser de más edad y de mejores cualidades es el llamado a mandar al más joven y aún incompleto. Aristoteles, Política, V
3El macho es por naturaleza superior y la hembra inferior; uno gobierna y la otra es gobernada; este principio de necesidad se extiende a toda la humanidad. Aristóteles, Política (1254b 13-15)
4“Porque el ser hombre consta de alma y de cuerpo y, aunque el ser del cuerpo depende del alma, el ser del alma no depende del cuerpo, como se ha demostrado antes…” (De Aquino, Santo Tomás. Suma de teología. p. 52)
5Lo que conecta el «yo conquisto, luego existo» (ego conquiro) con el idólatrico «yo pienso, luego existo» (ego cogito) es el racismo/sexismo epistémico producido por el «yo extermino, luego existo» (ego extermino). Es la lógica del genocidio/epistemicidio juntos lo que sirve de mediación entre el «yo conquisto» y el racismo/sexismo epistémico del «yo pienso» como nuevo fundamento del conocimiento en el mundo moderno/colonial. El ego extermino es la condición socio-histórica estructural que hace posible la conexión del ego conquiro con el ego cogito. En lo que sigue, se sostendrá que los cuatro genocidios/epistemicidios del largo siglo XVI son la condición de posibilidad socio-histórica para la transformación del «yo conquisto, luego existo» en el racismo/sexismo epistémico del «yo pienso, luego existo» (Grosfoguel, R. Racismo/sexismo epistémico, universidades occidentalizadas y los cuatro genocidios/ epistemicidios del largo siglo XVI. p. 38)
6Tomaremos la categoría de exterioridad que desarrolla Dussel, para explicar la autoconciencia que toman
los pueblos oprimidos, por tanto, las mujeres indígenas oprimidas, la comunidad LGBTIQ+, sobre su valor vivencial, negada por la modernidad dominadora, que además desprecia los saberes de los pueblos de Abya Yala.
Dussel, E. (1996). Filosofía de la liberación. Bogotá, Colombia. Editorial Nueva América
7“El fruto o el venado que alimenta al indio salvaje, que ignora los cercados y es todavía posesor en común, suyo ha de ser, y tan suyo, esto es, parte de él, que nadie podrá tener derecho a ello en la inminencia de que le sea de alguna utilidad para el sustento de su vida. (…) Aunque la tierra y todas las criaturas inferiores sean a todos los hombres comunes, cada hombre, empero, tiene una "propiedad" en su misma "persona". A ella nadie tiene derecho alguno, salvo él mismo. El "trabajo" de su cuerpo y la "obra" de sus manos podemos decir que son propiamente suyos”.
Locke, Jhon. Segundo tratado sobre el gobierno civil. p.33
8Galtung, Johan. (2016) LA VIOLENCIA: CULTURAL, ESTRUCTURAL Y DIRECTA. (Capítulo Quinto) En: Instituto Español de Estudios Estratégicos. Cuadernos de estrategia 183. Ejemplar dedicado a: Política y violencia: comprensión teórica y desarrollo en la acción colectiva), págs. 147-168
