“El desarrollo de China no puede apartarse del progreso conjunto de los numerosos países en vías de desarrollo, incluidos los latinoamericanos y caribeños. A partir del 2013, los dirigentes chinos han planteado una serie de iniciativas y medidas de importancia con miras a robustecer las relaciones y la cooperación en diversas áreas entre China y América Latina y el Caribe (ALC), asignando nuevos objetivos y nueva fuerza propulsora a los vínculos sino-latinoamericanos y caribeños. En esta ocasión, el Gobierno chino, al hacer público este segundo Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe, tiene como propósito hacer un balance de las experiencias mirando al futuro y exponer en forma general el nuevo concepto, nuevos planteamientos y nuevas medidas de la política de China hacia ALC en los nuevos tiempos, a fin de promover un mayor desenvolvimiento de la cooperación China-ALC.” (Libro Blanco 2016)

La participación de empresas chinas en la construcción de carreteras, en venta de tecnología, amen de los diferentes productos importados que han invadido el mercado sudamericano, nos dan muestras de su presencia en la región, generando expectativas y curiosidad en propios y extraños.

Hay que destacar la importancia de China como una potencia emergente y su papel en la economía global, ofreciendo relaciones Sur-Sur sin imposiciones que condicionen el desarrollo independiente de América Latina y el Caribe. 

Avances en Infraestructura

China a empezado las relaciones con Sudamérica, apoyando a los países en proyectos bases, para el comercio a mediano y largo plazo.

Puerto de Chancay (Perú): China ha invertido en la ampliación del Puerto de Chancay, lo que ha mejorado la capacidad de carga y facilitado el comercio en la región.

Tren Binacional: Proyectos como el tren binacional entre Perú y Brasil buscan mejorar la conectividad y el transporte de mercancías entre estos países.


Desafíos:
La necesidad de la unidad latinoamericana y caribeña para integrarse con éxito en la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) de China, son claves, como también la estabilidad política, junto a las políticas de Estado que garanticen megaproyectos, de gran escala, a mediano o largo plazo de tiempo.

Además, se menciona la importancia de recuperar organismos regionales como la CELAC para superar obstáculos y aprovechar las oportunidades que ofrece la BRI. La relación con Estados Unidos bajo la administración de Joe Biden presenta incertidumbres, pero también oportunidades para defender la soberanía y autonomía de la región.