Desde que el MAS-IPSP administra el Estado colonial desde 2006, el discurso en escenarios electorales, nos va a mostrar la manera que el llamado a la acción para transformar un Estado patriarcal colonial, se va diluyendo en el tiempo.

En este breve documento, vamos a explicar el mensaje político que subjetiva, en el discurso político de los programas de gobierno en elecciones generales nacionales, en las que ha participado el Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) desde 2005 hasta 2020. 

En otro momento nos detendremos a reflexionar sobre las políticas publicas y los momentos históricos de cada gestión de gobierno, que protagonizó el MAS-IPSP.

Lo que espera, quien expone, es motivar al lector a enriquecer de manera dialéctica con mayores insumos, propios de quien lee, para sumar reflexiones dentro de la colectividad, así ayuden a encontrarnos con ideas y criterios comunes.

Desde el advenimiento del siglo XXI, en especial el 2005, el contexto político en Bolivia se puede llegar a explicar de manera sucinta, con el agotamiento del modelo neoliberal instaurado en la última década del siglo pasado (1990 - 2000), acompañado del propio agotamiento de los partidos llamados tradicionales, que llegaron a formar mega coaliciones y pactar con partidos contrarios a sus principios políticos, como por ejemplo el famoso acuerdo patriótico entre ADN y MIR, antagónicos desde la raíz de su conformación, como fuerzas políticas.

Este escenario con momentos enrevesados, generaron el cansancio y hartazgo del electorado boliviano, el cual, buscaba una opción de una fuerza política emergente que no tenga lazos con la clase política tradicional y que también esté dispuesto a cumplir demandas que el pueblo boliviano demandaba para esas épocas; como la Asamblea Constituyente y la nacionalización de las empresas estratégicas, como el control por parte del Estado sobre los recursos estratégicos.

CAMBIO

El MAS-IPSP, con un movimiento campesino diverso, como sujeto político, en las elecciones de 2005, propone en su plan de gobierno, una Bolivia digna, soberana y productiva para Vivir Bien, pero la palabra que resumió todo el plan de gobierno fue la palabra CAMBIO.

El cambio es un verbo, por tanto, es una acción. El movimiento campesino logró asociar y legitimar esta palabra, al nombre del partido político, generando expectativa en el electorado, reflejando un 53,74% de votos en las elecciones realizadas el domingo 18 de diciembre de 2005.

A partir de 2006, se comienza a establecer en la agenda Estatal a través del gobierno, la metodología sobre la realización de la Asamblea Constituyente y la nacionalización, tanto de las empresas estratégicas, como los recursos estratégicos.

El Cambio Avanza

Para 2009, con la nacionalización en marcha y la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia. El MAS, ya consolidado, sin otra fuerza política que le genere amenaza porque en resumidas cuentas; el MAS cumplió lo que prometió. Se embarcó en una nueva elección con los mismos candidatos a la cabeza; Evo Morales y Alvaro García Linera.

Es en este contexto que empieza a trascender el liderazgo de Evo Morales, fuera de la vida orgánica del MAS-IPSP, consolidándose a nivel nacional.

El discurso electoral en esta contienda electoral es; Bolivia avanza, el cambio avanza, Evo avanza. 

El discurso en el programa de gobierno y en la campaña electoral, es otro verbo que secunda al primero de 2005. Avanzar subjetiva en el electorado que no solo el movimiento de la palabra cambio se consolida, sino que AVANZA a profundizarse, invita a seguir soñando en torno al paradigma del Vivir Bien.

Vamos bien

En la elección de 2014, el MAS-IPSP, enarbola el discurso en su programa de gobierno con la siguiente frase: Juntos vamos bien para Vivir Bien.

Quien lea se dará cuenta que la consigna a dejado de revolucionar el movimiento, el mensaje subjetiva que el avance a llegado a su máximo desempeño y que la inercia del cambio avanzado es suficiente para continuar sobre ese empuje.

Lo que se observa en este slogan, es la falta de verbos pro activos, como lo fueron; cambio y avanza. Si bien la palabra vamos, es una acción de movimiento por inercia, pero no genera una expectativa latente en el mensaje.

Por ultimo, el mensajero que es Evo Morales, comienza a recurrir a la memoria histórica, apoyándose en su propio liderazgo histórico-político, para convencer al electorado boliviano.

Este mensaje histórico-político le bastó al MAS-IPSP para acceder una vez más, a una nueva gestión gubernamental.

La agenda patriótica

En 2019 se realizó, como todos saben, unas elecciones fallidas, degenerando en convulsión social.

Para esta elección el MAS-IPSP, repite el eslogan de campaña; vamos bien.

En el discurso del programa de Gobierno se establece una agenda con miras al bicentenario, con una gran similitud a la agenda del milenio. Esta influencia, es evidente por los objetivos y metas que se establecen en dicho programa, pero el único eje articulador es el bicentenario de la independencia de la corona española y creación de la República de Bolivar, ahora Bolivia, mejor dicho, Estado Plurinacional de Bolivia.

Para ese momento, se habrán dado cuenta que no resalta una frase, slogan o consigna, que identifique al MAS-IPSP, invitando al electorado a ser participe de un cambio que avanza o genere movimiento para alcanzar utopías.

El programa de gobierno identifica tres fases, de las cuales dos han sido consolidadas.

Primera fase: Reorganizar el Estado

Segunda Fase: Consolidar el modelo Económico

Tercera fase: La industrialización selectiva

Esta tercera fase subjetiva el desenlace de un camino recorrido, sin generar expectativa, pero apelando al elector, a reconocer todo el peso histórico-político de un MAS-IPSP, desde 2005, como de su líder indiscutible; Evo Morales, incluso, superando a la propia Constitución Política del Estado (CPE).

Ya vemos como el movimiento de cambio, propuesto por el MAS-IPSP, con el paso de las gestiones, se anquilosa y paulatinamente se va frenando, visibilizando un desgaste discursivo y programático.

Agenda del Bicentenario

En 2020 veremos un programa de gobierno refrito del 2019, incluso desde su portada,  con la variedad que en este programa, identifica a la tercera fase, como una meta alcanzada, pero no concluida, buscando profundizar en ella.

Este mensaje electoral no genera ningún llamado a la acción y tampoco expectativa para lograr como colectividad, metas nuevas.

A pesar de que el mensajero y el mensaje no motivan a un electorado a soñar. Solo limita nuevamente a la sociedad votante, a rememorar la historia y logros políticos del pasado, para garantizar gobernabilidad de la cual las bolivianas, bolivianes, bolivianos carecíamos, ante una administración corrupta, deficiente y torpe, que se hizo cargo entre la elección de 2019 (fallida) y 2020. 

De esa forma es que Luis Arce, es electo como presidente, brindando una cuarta gestión al MAS-IPSP



Referencias de consulta


Programa de gobierno. Movimiento al Socialismo - Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos. 2005. https://www.archivochile.com/Portada/bol_elecciones05/bolelecciones0009.pdf

Programa de gobierno. Alianza para la Refundación de Bolivia (MAS-IPSP). 2009. https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2017/03/programa_mas_ipsp.pdf

Programa de gobierno. Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos. 2014. https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2017/01/mas_ipsp_programa_de_gobierno_2015_2020.pdf

Programa de gobierno. Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos. 2019. https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2019/07/PROGRAMA_MAS_IPSP_EG_2019.pdf

Programa de gobierno. Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos. 2020. https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2020/02/Programa_Gobierno_MAS-IPSP_EG_2020.pdf